Cultivar requiere observar muchas variables al mismo tiempo: agua, pH, nutrientes, luz, temperatura y más.
OVO nace con una idea simple: reunir esa información en un solo lugar, interpretarla y transformarla en ayuda concreta para que el usuario pueda comprender mejor lo que está ocurriendo en su cultivo.
OVO fue pensado como un sistema que observa, interpreta, avisa, ayuda, actúa y conecta. La tecnología está detrás; la experiencia del usuario está delante.
OVO puede combinar las mediciones actuales del cultivo con la especie seleccionada, su etapa de crecimiento y sus rangos recomendados.
A partir de esa información, la inteligencia artificial ayuda a interpretar lo que está ocurriendo y entrega recomendaciones orientativas para facilitar la toma de decisiones.
OVO nace en hidroponía doméstica, pero su arquitectura fue pensada para evolucionar hacia nuevos cultivos, diferentes tamaños, más sensores, nuevas automatizaciones y otros sistemas de producción. La misma idea de observar, interpretar y ayudar puede crecer junto con nuevas necesidades.
Conoce OVO
OVO busca que la tecnología no reemplace la experiencia de cultivar, sino que ayude a comprenderla mejor.